MEN IN BLACK.- Hola a quienes leen esto, mi nombre no puedo decirlo pero les contare lo que me sucedió en la ciudad de Reynosa, Tamaulipas , y cualquier semejanza con alguna otra historia en lugares diferentes , podria ser una mera coincidencia.
Los hechos claro que son verÃdicos y dan cuenta de que “algo diabólico” vuela en toda la ciudad.
Fueron tan extrañas cosas las que me sucedieron en una noche cálida que ni el viento se aparecio por el lugar.
Vean mi diabolica historia
Recuerdo que una buena amiga mÃa me habÃa pedido la acompañara y cuidara en una clÃnica de Reynosa, ella se habÃa realizado una cirugÃa estética en su rostro, y creo tenÃa mucho miedo le pasara algún inconveniente cuando estuviera sedada esa noche.
Un dÃa antes me habÃa dicho que el doctor le habÃa advertido le iban aplicar un sedante muy fuerte , por lo que iba necesitar la compañÃa de un familiar -al parecer ese familiar era yo ahaha- , asà que gustosa acudà a cuidarla.
Cuando llegue al lugar era ya medianoche - y es que saben?- , a pesar de las balaceras en la ciudad pues no me dio tanto miedo manejar hasta la zona donde está la clÃnica esa, ya que se ubica muy cerca del Puente Internacional a Hidalgo, Texas ,
Eso sÃ!, al llegar me extrañe que no habÃa muchos pacientes, pero fuera de eso todo parecÃa normal.
En la clÃnica solo estaban el guardia, la recepcionista y claro esta! mi amiga esperándome súper sedada en el cuarto 999,
curiosamente en la misma habitación habÃa como una de esas cortinas de hospital que dan privacidad a los pacientes, o sea!, suponÃa que estaba ahi otro paciente porque escuchaba claramente las respiraciones de ambos.
Entre al cuarto iluminado sutilmente y oÃa algo asà como huuu ZZZZ ahhhh zzzzz, era como la respiración de Darth Vader el de la pelÃcula Star Wars.
Sonreà por mis comparaciones mientras me acomodaba en un sillón grande que estaba en el cuarto, y extrañada sentà en mi interior “algo”, algo muy raro que me dio cierto nervio, lo se!, pero luego se me olvido.
Como me aburrÃa ahà sola entre las penumbras , opte por salirme del cuarto asi que decidà irme al lobby, segun tenÃa el plan de charlar con la recepcionista.
Después de todo desde ahà se podÃa ver el interior del cuarto, a lo lejos estaba mi amiga y el otro paciente, o mejor dicho, las cortinas que rodeaban la cama del acompañante de mi amiga.
Me pareció que todo estaba bien porque se podÃa escuchar hasta donde estábamos un lento respirar.
Ya no le di importancia el “vigilar” celosamente a mi amiga que dormÃa plácidamente, asà que mejor trate de encender un cigarrillo,
y entonces el guardia me saco de mis pensamientos, ya que con un ademan me señalarÃa un letrero que estaba a mis espaldas que decÃa en forma irónica: Cuide su Salud, No Fume en este lugar.
Apenas iba protestar para poder echarme el cigarrillo cuando de pronto escuchamos afuera del lobby un fuerte viento, y luego vimos como la puerta de entrada empezarÃa a azotarse como si estuvieran jalándola desde el exterior.
El guardia un tanto desconcertado rápidamente tomarÃa cartas en el asunto y vi como cerró con fuerza las puertas.
No pasaron ni cinco minutos cuando nuevamente sentimos que afuera se volvÃa a desatar una ventisca, y nuevamente las puertas volvieron a azotarse, solo que esta vez mucho más fuerte.
Nos sentimos extrañados y la recepcionista se asustó tanto que me dio un poco de risa ver que rezaba, murmuraba oraciones como si algo malo nos estuviera pasando.
El guardia decidió ponerle candados a las puertas y vi como los cerraba cuidadosamente y revisando que no habrÃa más problemas.
Por increÃble que parezca, segundos después se volvieron azotar las puertas! y con la boca abierta vimos como los candados se abrieron de par en par inexplicablemente,
yo no podÃa creer que los candados se habÃan abierto solos mientras caÃa la cadena que los sujetaban...era de no creerse.
Inmediatamente después sentà como que un viento muy frio entraba a la clÃnica, en ese entonces ni siquiera podÃa explicar lo que nos estaba pasando, sin saber que solo era el principio de na medianoche diabólica.
Por instinto voltee al cuarto donde estaba mi amiga y vi entonces como las cortinas que dividÃan a ambos pacientes se abrieron de golpe,
tal como si alguien desde adentro lo hicieran, pero no habÃa nadie,
yo mientras me preguntaba quien estaba abriendo esas cortinas si no se veÃa a nadie?, el cierre de las cortinas habÃan sido abiertos por alguien…pero quién?
Y contra toda lógica “el paciente aquel” que acompañaba a mi amiga se enderezarÃa súbitamente de su cama y empezarÃa a hablar con extrañas palabras, ya para esos instantes todo era como una escena de terror
Lo mismo increÃblemente pasarÃa con mi amiga, quien también se enderezarÃa como un rayo de su cama, y a pesar del fuerte sedante que tenÃa,
yo vi como hablaba con los ojos cerrados en un idioma muy raro, creo era italiano o como cuando los sacerdotes ofician la misa, es latÃn no?, eso me pareció escuchar.
En ese momento, la recepcionista salió prácticamente corriendo despavorida del lobby, gritando auxilios y completamente histérica,
mientras el guardia saco su arma como si alguien estuviera con nosotros, pero definitivamente no habÃa nadie más en la clÃnica, solo la bizarra escena de mi amiga y aquel extraño paciente
los dos sentados en sus respectivas camas hablando en idiomas diferentes.
Simplemente no lo podÃamos creer.
De pronto los dos pacientes callaron y mi amiga volverÃa a acostarse profundamente dormida,
el otro paciente harÃa lo mismo mientras yo veÃa como las cortinas que le rodeaban, se cerraban violentamente como si ‘desde adentro” alguien las estuviera jalando.
El guardia y yo nos miramos bastante asustados y salimos a buscar a la recepcionista que encontramos en la banqueta deshecha llorando de miedo.
La abrazamos y juntos regresamos a la clÃnica, verdaderamente la clÃnica del diablo.
Hoy puedo contarles que sigo sin creer en fantasmas o demonios, pero lo que vivimos en esa clÃnica no puedo explicarlo, sencillamente yo no sé lo que pasamos ahÃ
Después de contarle esta experiencia un tanto traumática a mi amiga, le he preguntado si recuerda algo de aquella medianoche, pero solo me asegura que no, no recuerda nada.
Hoy pienso que me hubiera gustado saber quién habrá sido aquel paciente en el mismo cuarto, tal vez podrÃa encontrarle alguna una explicación lógica a los sucesos que vivimos,
pero oigan! como se puede interpretar que los candados se hayan abierto solos, que el viento soplara helado y que dos personas se levantaran de su cama hablando en idiomas diferentes?
Al paso del tiempo he podido recordar que esa medianoche también se escuchaba una música lejana, como el silbido de una persona….
Ustedes que piensan sobre esto que paso en la clÃnica?, ayúdenme, tal vez estuve en la clÃnica del diablo y nunca lo supe.
SLENDERMAN 2016 Derechos Reservados
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